Conociéndonos

**

Cargando...
Mostrando entradas con la etiqueta york. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta york. Mostrar todas las entradas

De Milo Auerbach - El 2/12/2006


Historias personales en la calle Nueva York de aquellos tiempos.

Ese amigo solterón, Aaron Alterman, varios años mayor que yo, fanático de los valses vieneses, me enseñó a fumar. Nada menos que con los cigarrillos Gavilán negros. Bien de machos. Allí, a los 16 años de edad, comenzó mi carrera de fumador. Fumé 40 cigarrillos diarios durante 40 años. Hacé 26 que dejé el vicio. Lo logré después de varios intentos. No fue fácil pero feliz por haberlo hecho.

La vida al lado de mis padres mientras viví en la calle Nueva York, no me fue fácil. A pesar de que mi padre era muy alegre, animador de reuniones, chistoso y amante de la música, levantaba presión con facilidad, a veces hasta perder el control. Mi madre, una fanática de la limpieza. Me gobernaba en el más mínimo detalle hasta que entré al ejército, pues entonces no tuvo mas remedio que pasarle el mando a los militares.

El enojo con mis padres era muy frecuente. Yo me desahogaba con Aarón, a quién consideraba un buen consejero. Un día me dijo: -¿No te das cuenta cómo te controlan? -¿Porqué no te vas de tu casa? -este no es el trato que vos merecés-.

Me empilché bien, discutí con mi madre porque me puse el traje nuevo hecho a medida que ella había destinado para acontecimientos especiales, y me fui "para siempre" a la casa de una noviecita que tenía en la calle Perseverancia al 4400. Los estridentes gritos de mi madre ordenándome que vuelva, se iban atenuando a medida que me alejaba. Mi mamá cantaba muy bien. Tenía una potente y linda voz de soprano. Ya en la casa de mi futura, que en realidad no lo fue, mientras pensábamos sobre los pasos a seguir, suena el timbre de la calle. -Hay un señor que pregunta por vos- me dijo la que se volvía loca por ser mi suegra.

No con muchas ganas salí a ver de quien se trataba. Era Leopoldo Glaser, el padre de Raquel Glaser de Makler, el carpintero a quien yo llamaba tío. Un hombre bueno, muy inteligente, amigo mío a pesar de la diferencia de edad. No me reprochó nada. Sólo preguntó qué es lo que pasó. Comenzamos a caminar por la calle Montevideo mientras conversábamos, tratando él de disculpar a mis padres. Dentro de la profunda emoción y excitado como estaba, no me dí cuenta que lentamente me estaba reintegrando a mi hogar. Entré a mi casa después de rendirme a sus ruegos.

Encontré un panorama enlutado. Mis padres con los ojos enrojecidos por el llanto, sentados frente a la mesa en el comedor. -¿Por qué te fuiste, desagradecido?- Reprochó mi padre. -Por el trato que recibo de Uds.- contesté. -¿Yo trato malo?- Enfurecido, tomó el pan de manteca que tenía al lado y me lo zampó sobre el traje nuevo. Mi madre volvió a gritar no sé si por mí o por el flamante traje a medida. Bajé la cabeza y al ver la manteca pegada sobre mi vestimenta, miré a mi tío y le pregunté: - ¿Ahora ves porque me fuí? -Disculpalo, está muy triste y nervioso...- minimizó en su respuesta. La paz volvió al hogar gracias a él. Y gracias a él me salvé del futuro incierto que mi buen consejero me había presentado.

Ya de viejo, mi padre fue otra persona. Si bien conservó su buen humor, junto a las fuerzas también perdió su capacidad para irritarse. Murió a los 85 años siendo muy querido por todos. Mi madre lo hizo 14 años mas tarde. Ella sólo era 17 años mayor que yo.

Un abrazo, Milo.

De Milo Auerbach el 9/11/2006




MENSAJE DEL 9/11/2006
Enviado por Milo Auerbach desde Israel


Unos años antes, en la Escuela.

Estimados Olga y Daniel:

Otros vecinos que en esa calle vivieron y que llegaron a mi memoria con un poco de atraso son: en el 4650 (creo) la zapatería de la familia Leibovich. Recuerdo a sus hijos Gregorio, Jacobo y Esther. En la calle Valparaíso, cerca de la sifonería, la familia Rozembaum. El padre era aceitero (sólo vendía aceite). Sus hijos eran Enrique y Esther. Un compañero de la escuela no. 50 de la calle Cádiz llamado Jacinto Manzur, llegó a ser en su pubertad un buenísimo poeta. Todos sus versos eran publicados en un diario que se editaba en Berisso. Creo que se llamaba "La voz de Berisso". Yo tenía otro amigo, Jorge Ferreyra. Trabajaba en el Swift. Lo esperaba a la salida del trabajo y en la esquina de Nueva York y Valparaíso nos parábamos los dos a jugar al ajedrez si tablero, a ciegas. La gente que pasaba nos miraba como si se tratara de dos psicópatas. Casi siempre él ganaba. Era un excelentísimo jugador.

La escuela no. 50 funcionaba en una casa de chapa y madera. Les envío una foto tomada en ella. El segundo de la izquierda en la fila de los sentados en el suelo, soy yo. El primero es Jacinto Manzur. Recuerdo que una de las alumnas dejó de venir porque quedó embarazada. Era interesante ver como los lunes, después del día de descanso, algunos niños volvían a clase con un ojo hinchado, otros con la cabeza vendada, otros sin algún diente, producto de las batallas que se armaban el día anterior entre las pandillas de los distintos barrios. Eran notorias las tremendas inundaciones que en las cuadras del 5000, llegaba a casi dos metros de altura. Estando en la escuela, un día el agua llegó hasta cubrir los bancos. Lloré muy asustado. Apenas tenía siete años. Tengo un anécdota que no puedo dejar de contarles. Según los vecinos yo era un pequeño muy despierto. Uno de ellos, Mauricio Arinovich, muy amigo de mi familia, le dijo a mi padre que a pesar de mi corta edad, ya debería estar en 1r. grado. Tenía seis años y la edad mínima para ingresar era ocho. Este amigo era una persona muy influyente en el pueblo. Es así como consiguió una partida de nacimiento falsa, atrasando la fecha de nacimiento en dos años. Cierto día a la maestra se le ocurrió preguntar la edad a los alumnos. Yo contesté ingenuamente: seis años, señorita!-. Y como entraste?- – Con papel falso, señorita.- Creyendo haber oído mal, volvió a preguntar. Y yo volví a contestar: -seis años, señorita!!. y con papel falso... -Esperá un poquito, nene- dijo entonces ella. Llamó a la directora, la Sra. Ernesta Scalabrini quién, puesta en antecedentes, me hizo las mismas preguntas. Y yo siempre repetía: -tengo seis años y entré con papel falso!... Se miraron entre ellas, la directora levantó los hombros y volvió a su escritorio. Lo dejó pasar. Había un motivo, yo era uno de los pocos que iba a la escuela con el guardapolvo limpio y sin agujeros.

Me gustaría saber en qué forma llegó hasta Uds. de tan exacta manera, el nombre de mi padre y su domicilio. Recuerdo que el número de teléfono nuestro era 16.
Me encanta colaborar con Uds.
Un abrazo, Milo.

Apreciado Milo:
Si a Ud. le encanta colaborar con nosotros, puede suponer qué satisfacción produce eso en nuestros corazones. Gracias por ser tan amable y sensible. Y la información nos fue llegando porque el Director del sitio así lo dispuso. ¿Recuerda quién es el Director del sitio? Diosito, que algo sabe sobre encuentros y desencuentros.
Olga y Daniel

De Puchi Polopodin en 6/11/2006


Y UN DÍA DESPUÉS (el 6/11/2006), OTRA SORPRESA:

Estimados señores o mejor dicho queridos amigos. Aunque yo no los conozco, para mí son verdaderos amigos. Me voy a presentar: Mi nombre es Saul Polopodin y nací en la calle Nueva York 4694. Yo estaba orgulloso porque era la casa mas alta de toda la calle. Nací el 12 de marzo de 1941 y viví en Berisso en la calle Nueva York hasta el 4 de julio de 1955. Esta fecha no la puedo dejar de olvidar porque recuerdo que lloré por mudarme de mi calle que tanto quería, dejar a todos mis amigos, todos vecinos de la misma calle: Kuki Cruz, Juan Carlos Estasco, Toti Tarceti, Ricardo Pardo. Estos y otros más formamos un equipo de Básquet que se llamó Hogar Social e intervinimos en el torneo organizado por la Asociación Platense de Básquet y salimos sub campeones. Nuestro punto de reunión era el dicho Hogar Social donde practicábamos también fútbol de salón. Tengo tantos recuerdos que puedo escribir un libro, pero no soy escritor y hace más de 30 años que abandoné Argentina y mi castellano se empobreció, pero puedo ratificar todo lo que les cuenta Samuel Milo Auerbach que me conoce desde que nací , nuestras familias eran muy amigas. Tengo tantos recuerdos pero no los se hilvanar pero gracias por hacer lo que hacen.

SAUL POLOPODIN (Puchi)
Calle Haguilboa 3/11 Natanya Israel

Estimado Puchi: Disculpe nuestro atrevimiento por llamarlo por su sobrenombre pero usted nos considera amigos y nosotros también a usted. Su castellano quizá se haya empobrecido pero no ocurrió lo mismo con la calidez de su corazón. Como en el caso de Milo, estas páginas son tan suyas como nuestras y esperamos que las siga disfrutando y participando de ellas. Le mandamos un fuerte abrazo y los mismos deseos de Shalom que enviamos a Milo y a su familia.

Olga y Daniel

De Milo Auerbach el 5/11/2006

ANTES DE QUE INTRODUZCA DE LLENO EN LA NUEVA YORK
DE AQUELLOS TIEMPOS, LO INVITAMOS A COMPARTIR
UNA EMOTIVA CARTA QUE RECIBIMOS EL 5/11/2006
DE SAMUEL AUERBACH, UN EX VECINO QUE RECUERDA MUCHO
SOBRE ELLA.

Respondiendo a su pedido de colaboración en la tan acertada página Web sobre la calle Nueva York de Berisso, me es de sumo agrado enviarle esta nota.

Me llamo Samuel Auerbach. Soy hijo del señor Marcos Auerbach, quien figura en la publicación entre los vecinos de la calle Nueva York . Resido en Israel con mi familia desde el año 1972. Nací en Bs. As. en enero de 1925. A mediados de ese año mi familia compuesta por mis padres Katy y Marcos, y mi hermana Amelia, se trasladó a esa gloriosa calle Nueva York, en donde permanecimos hasta 1946, año en que nos fuimos a vivir a la ciudad de La Plata.

Mi padre era conocido como el dentista de la calle Nueva York y yo como el hijo del dentista. Como está claro, mi primera infancia y mi juventud se desarrollaron en esa calle. Fuí secretario de la Juventud Israelita Argentina de Berisso (J.I.A.B.), tesorero del club de ajedrez "Jaque Mate" que funcionaba en la calle Barcelona, y vocal del Centro Estudiantil Berissense. Recuerdo muy bien a toda esa gente, a mis amigos, a los negocios, a las casa de chapa ondulada y madera. Polacos, rusos, españoles, griegos, armenios, árabes, judíos, yugoeslavos, búlgaros, húngaros, etc., viviendo en paz y en armonía, trabajando o estudiando. Imposible olvidarme el sonar de las sirenas de los frigoríficos Swift y Armour anunciando a la 11 de la mañana la finalización de las tareas matutinas. La calle Nueva York llenaba sus veredas con un largo desfile de personas, hombres y mujeres con el cuchillo en la cintura, vestidos de blanco con manchas de sangre de las reses faenadas. Tranvías y omnibuses repletos con obreros colgados en sus estribos. Estas escenas se repetían cuatro veces al día.

La casa de departamentos en que vivíamos, la del número 4661, fue la primera casa de mampostería. Es una vivienda de dos pisos. En la planta baja hay 10 departamentos y en el piso de arriba, cinco, todos en alquiler. Nosotros vivíamos en el departamento 10. Pasaré a nombrar a los vecinos que recuerdo. En el departamento No. 1, el señor Luis Ferszco y Sra., que tenían estudio de fotografía en esa calle, entre los números 4680 al 4690. No lo recuerdo con exactitud. En el departamento contiguo, el Sr. Manuel González, su esposa Margarita y sus hijas Matha y Bety. Era el encargado del mantenimiento del edificio. En el departamento 4, los ancianos Arinovich, con una hija Berta casada con Moisés Barg, los hijos de estos: Ines, Fany, Raúl y Roberto, estos dos últimos mellizos. Junto a ellos, otros cinco hijos solteros: Mauricio, León ( altos empleados en los frigorificos), Fanny, Rosa y Ñata. La única sobreviviente es Fanny Barg, que vive con su hijo en España. Sub-alquilando una pieza en el mismo departamento, Remo Bocaccini, pasador de apuestas del turf y de quinielas. Los departamentos estaban compuestos por 6 piezas, cocina , baño y patio y en algunos se albergaba hacinados a muchas personas a la vez.. En el departamento no. 2, el Sr. Faiertag y Sra. En el 6, la familia Reichman, hojalatero y sus hijos Julio y Enrique. En una de sus piezas, sub-alquilando el soltero Aaron Alterman. En el 8, la familia Gartzman. En el piso de arriba en el no. 10, la familia Geber. En el no. 4659 estaba ubicado el café-cervecería y billar de los hermanos Pardo, españoles. El menor de ellos regresó a su patria para servirla en la guerra civil. Fué muerto en la misma. En el no. 4657 vivia el Dr. Manuel Mindlin con su familia, único médico en esa calle. Recuerdo en esa misma vereda la verdulería del Sr. Carú, sirio; la farmacia del señor Aaron Rubín, en donde vivía con su señora y sus tres hijos, Susana, Martha, y Cacho; la sastrería de José Geber; el negocio de relojería de la viuda Sara Rosenfeld con sus dos hijas; la ropería del Sr. Danzinguer, que vivía con su señora, dos hijos y una hija; la lechería de D'llachiessa. Cruzando la calle Valparaíso, el estudio de fotografía de la familia Berman. En la calle Valparaíso, la sifonería y despacho de hielo de los hermanos Bardi. El "bar Ingles" de la Familia Dawson, en la calle Nueva York haciendo esquina con la Marsella. La panadería de Víctor Manuel Pendón, la zapatería de Krupka. En la esquina de Marsella y Río de Janeiro, la peluquería de mi tío Leopoldo Auerbach. Justo en frente, la carpintería de su cuñado Leopodo Glaser. En la vereda opuesta a la mía, la ropería de Simón Shenker, la de Leopoldo Czeplovotzky, la de Ridner, la de los hermanos Pronsky; la bicicletería del Sr. Manokian y familia. El taller de relojería de Chicatún; la ferretería de Ramón Pardo, hermano de los dueños de la cervecería; la hojalatería (tachería) de la familia Maganik, su señora y sus hija China y Matilde; la alpargatería de la familia Sher; el cine-teatro San Martín; la ropería de Muricio Vishnievsky. Casi en la esquina de Marsella, la vivienda mas alta de la calle, planta baja y dos pisos, que albergaba a las familias Polopodin y Leikin. Haciendo esquina con la calle Marsella, la casa Alonso, cigarrería y venta de billetes de lotería. En la cuadra siguiente, la peluquería de Jarochesvky, la mueblería de su hijo, la carnicería de Tamarin.

Aún tengo presente la asamblea de los obreros de la carne en el año 1944, cuando el sindicalista Cipriano Reyes presentó al entonces coronel Juan Domingo Perón, en el predio donde luego fué levantado el Hogar Social de la calle Nueva York. Además, tengo entendido que la calle Nueva York de Berisso tiene algo que ver con el Mariscal Tito y Aristóteles Onassis. No conozco detalles.

Por ahora nada más. Volveré a ponerme en contacto con Ud. en cuanto tenga nuevos datos para transmitirle.

Le saludo atentamente.
Samuel Auerbach.

Gracias, Samuel. Su carta no ha sido solamente un aporte informativo. Por un rato, mientras la leíamos, sentimos que usted nunca se ha ido de la calle Nueva York.
Olga y Daniel

La Nueva York es declarada "Sitio Histórico Nacional"

BERISSO, Junio 28 / 2005 (Agencia NOVA) La calle Nueva York fue declarada "Sitio Histórico Nacional" por el presidente Néstor Kirchner. El barrio berissense, que tuvo su esplendor hace siete décadas, durante la era dorada de los frigoríficos, ingresó en la nómina de lugares protegidos por la Comisión Nacional de Monumentos y Sitios Históricos.

El presidente Néstor Kirchner firmó este lunes la declaración en la Casa Rosada, en un encuentro que contó con la presencia de representantes comunales del distrito ribereño, de la asociación Amigos de la Calle Nueva York -cuyo presidente honorario es Lito Cruz-, y del Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires (CAPBA), distrito 1.

Todo comenzó así

POR EL AÑO 2003


Algo deshilvanados pero, como siempre, repletos de datos significativos, estos apuntes de Adolfo González nos van a permitir reconstruir en parte la calle que era, para muchos, el centro del mundo en aquellos tiempos. Luego, a medida que nos vaya llegando, incorporaremos información faltante o ampliatoria. La fuente ha sido una Guía de entonces, plagada de errores ("y de horrores" - diría un profesor de Lengua), con imprecisiones e incorrecciones que usted, amable visitante de este sitio, seguramente nos ayudará a corregir. Desde ya, muy agradecidos. E ingresando periódicamente podrá ver cómo vamos haciendo los cambios que nos sugieren.

Almacenes y despensas: En todo Berisso había 191 almacenes y despensas. Sobre la Nueva York y adyacencias había 20 de estos negocios. Rescatamos, por ahora, a Catalina Oravsky (NY 4202), Alfredo Paoli (NY 4801), Zazman (NY 4741) y Alfredo Vázquez (Río de Janeiro 4686).

Ferreterías y bazares: En Berisso había 16, de los cuales 3 estaban en la zona de la Nueva York. Luego de Ramón Pardo - señala González - sumar por influencia a Merlo Hermanos (Montevideo y Río de Janeiro) y a Jacinto Elías (NY 4910).

Bares y cafés: De los 62 con que contaba Berisso, 19 se encontraban sobre la Nueva York o muy cerca. Marcelino Suárez (NY 4697), Miguel Asencio (Río de Janeiro 4530), Enrique Calderón (Valparaíso 235), Casimiro Lipos (Río de Janeiro 4806), Juan Murín (NY 4938), el antes citado almacén de Catalina Oravsky, Bernardino Spadaccini (Valparaíso 299) y Felipe Tagliarini (Marsella 49).

Carnicerías: En Berisso había 60, 7 de ellas en la Nueva York o sus adyacencias. Pedro Barrera (o Barrero) (NY 4730), Mengeles y Zemoling (NY 4663), Boris Tamarin (NY 4846), José Truchawovich (Marsella 199), Jacinto Yun (Valparaíso 296), Anastacio Zajarópulos (NY 4954) y Francisco Zmoling (Cádiz 152). Señala González que no se consideraron las que estaban sobre la Río de Janeiro, y que se tomó un "muestreo calle Valparaíso".

Cigarrerías, venta de billetes de lotería: El total de cigarreros y pasadores para todo Berisso era, según el apunte de González, de 63, con solamente 5 teléfonos ("asombroso!!" - acota Adolfo). La Nueva York y zona de influencia registraba 21, al que habría que agregar un quinielero más: Damia, de Río de Janeiro y Génova. Los otros que registró son: Alejandro Bonarwisky (Valparaíso 78), Cirilo López (Río de Janeiro 4544), Ochery Abdul (Río de Janeiro s/n), Sucursal Manuel Paleo (Montevideo 227), M. W. Rosenfeld (NY 4962), Antonio Randiloff (NY 4816) y Manuel Rodríguez (NY 4781).

Depósitos de forrajes, carbonerías, etc.: En la ciudad había 21 de estos comercios, 3 de ellos en la Nueva York y adyacencias. Por ahora podemos recordar solamente un nombre: Amado Juna (Río de Janeiro 4584).

Depósitos de vinos: Berisso tenía por esos años 9 bodegueros, de los que 4 estaban en la zona que nos interesa en esta nota. De ellos mencionamos 2, que en realidad quizá hayan sido uno solo: José Provenzano (NY 4644) y la venta de vinos extranjeros La Criolla, con igual domicilio pero diferente número telefónico (296 y 295, respectivamente).

Mueblerías: Este rubro tenía 14 representantes en Berisso, de los cuales 8 (la mitad más uno) estaban en la zona de la Nueva York. Isaac Bebchuc (NY 4755), Carmelo Cemino (NY 4658), Alberto Cuperman (Río de Janeiro 4596), Pedro Jarachoski (quizá era Cacharosky) (NY 4779), Abraham Kort (Río de Janeiro 4552), Salvador Lagioiosa, e Israel Neremburg (Montevideo 187).

Panaderías y despachos de pan: Sobre 45 negocios de este ramo en Berisso, solamente 4 estaban en la zona. Amengual y Bello (NY 4966), Ignacio Frepilo (apellido sobre cuya exactitud González duda) (NY 4831), José Jadid (NY 4831 - idéntica a la anterior - quizá una de ellas o ambas no sean correctas), y Víctor Pendón (NY 4689).

Peluqueros y peluqueras: En total en Berisso para esa época había 65, 12 de ellos en la Nueva York o muy cerca. Vamos registrando dos: Juan Di Lorenzo (NY s/n) y Ceferino Delgado (Río de Janeiro 4587).

Relojeros y joyeros: Vendedores de relojes y joyas (González los llama "relojoyeros") son 15 en todo Berisso. Según el apunto, menos Don Chicatún y Doña Sara Rosenfeld, el resto tiene teléfono. En la Nueva York hay 2 técnicos joyeros con taller de fundido y tallado, especialidad de los que hay 8 en la ciudad. No adjunta nombres ni direcciones.

Restaurantes y Casas de Comidas: Por 1947 / 1949, Berisso contaba con 25 restaurantes, 20 de ellos en la zona de la Nueva York (casi todos). González supone que los frigoríficos tenían buffet o comedor. La larga lista que nos envía detalla los 20: Pedro Astreico (NY 4677), J. G. Barcolis (NY 4820), Emilio Bulecevich (NY 4738), Brunis Baltusis (NY 4708), Emilio Bumblavsky (Marsella 16), Juan Bondarchuck (NY s/n), Juan Contrachuc (NY 4986), Juan Cequeira (Marsella 55), Ángel Dimitroff (NY 4759), Nicolás Guanciarrosa (Marsella 10), A. y J. García (González duda) (Marsella s/otra - González vuelve a dudar y pregunta: "¿dice J. Lois?), Juan Gaidoroff (NY 4823), Juan Iennuz (otra duda) (NY 4802), Iohojnovich y Cudi (Cádiz 16), Nicolás Kuvina (NY 4769), Menéndez y González (Marsella 25), Rodolfo Palauzki (Paluski) (NY 4817), Norberto Pérez (NY 4735) Clarco o Claico Teodoroff (Cádiz 148) y Ana K. de Zunin (NY 4998).

Sastres a medida y Sastrerías de Confección (en la Guía decía "Confesión"): Sobre un total de 39 en Berisso, por lo menos 8 estaban en la calle Nueva York o en su vecindad. Salomón Beker (NY 4778), Jesús Castro (NY 4625), Sebastián Dulgerof (NY 4922/26), Juan Hamame (Valparaíso 154), José Karchuc (NY 4722), Jakovic Milasenkoy (NY 4850), Andrés Vodopivec (NY 4669) y Elías Zafiroff (NY 4845).

Tiendas, mercerías y artículos para hombres: En todo Berisso, 86; en la zona de la Nueva York, 14. Enrique Czepkwodzki (NY 4632), Díaz Hermanos (NY 4698), Sabina Horuwetz (NY 4685), Julio Jamilis (NY 4712), Abraham Kanien (NY 4642), Sofía de Koskoff (NY 4686), Alí Mihdi (Valparaíso 244), Miguel Minoián (Valparaíso y Montevideo - esquina imposible), José Nicoloff (NY 4836), Meyer Pronski (NY 4650 y NY 4616), Natalio Ridnez (NY 4619), Catalina Sarispulis (Concordia 286) y Marino Todorof (NY 4899).

Verdulerías y Fruterías: De las 65 con que contaba la ciudad por esa época, 12 estaban sobre la Nueva York o muy cerca de ella. Mohamed Aamin (NY 4813), Alba Assan (Río de Janeiro 4669), Miguel Cruzzotti (NY 4876), Luis Dardo (NY 4976), Augusto Graf (NY 4932), Asaf Zarai (Marsella 18), Delfina González (NY 4747), Alé Huada (Valparaíso 259), Staio Joncoff (Cádiz 185), Amelia de Martín (NY 4671), Juan Okoleff (Marsella 192) y Trifón Staios (NY 4761).

Zapaterías, mostrador y a medida: En toda la ciudad se registran 35 negocios de este ramo, de las cuales González encontró 14 en la zona que nos interesa aquí: Samuel Abdo (NY 4690), Batas Gasparino (Valparaíso 246), Jaime Kruppa (NY 4683), Udam Leibowich (NY 4628), Miguel Pujol (Marsella 65), Scheleiser (NY 4672), Mauricio Visñesky (NY 4666), Vicente Bechechián (NY 4667), Abraham Karpovich (NY 4770), Jehuda Kopiler (NY 4612), J. y M. Mahun (NY 4950), Martín Puchko (NY 4760), D. Traychevich (NY 4784) y Jacobo Viznekych (NY 4684).

Algunos vecinos de la zona en los años 1947 / 49: Alé Assam (Valparaíso 334), Elisa Bassi (NY 4707), Miguel Bucarun (Pje. Wilde 48), Tomás G. Dawson (NY 4697), Juan Galli (Río de Janeiro 4698), Hogar Social Cnel. Perón (NY 4500), Teodoro Llurabel (Marsella 176), Julio Melzor (NY 4692), José Truchanowich (Río de Janeiro 4694), Marcos Auerbach (NY 4661), Antonio Bauer (Pje. Wilde 38), Corralón Municipal ((NY y Lisboa), Escuela nro 50 (Cádiz 51), Comisario Pedro Gordillo (Marsella 189), Deolinda Martínez (NY 4717), Alonsa Silio (NY 4640) y Anasta Zajarópulos (NY 4954).

Indica González al finalizar este informe que "falta la calle Alsina".

El recuento de negocios establecidos en la calle Nueva York y adyacencias suma 189. Hay 4 farmacias, 1 médico y 2 parteras.

De los 400 aparatos telefónicos que tenía la ciudad entonces, 179 eran comerciales, y, de estos últimos, 56 estaban en la zona de la Nueva York.

No había carpinterías de madera o mecánicas, negocios de confiterías y lunch, salas cinematográficas, oficinas de correos ni clínicas médicas.

Estamos esperando datos para incorporar diversas fábricas: de helados, de escobas, de lavandinas, de mosaicos, una de soda y cerveza, una de aceite de pescado, una de suero sanguíneo y una de fideos.

Por supuesto, las dos industrias mayores, los frigoríficos, también deben considerarse como parte de la increíble calle Nueva York (¿hoy "17 de octubre"?) de los tiempos de altísima actividad.

Su participación no solamente nos interesa: es imprescindible para ir puliendo este capítulo fundamental de la historia de la región. Puede enviarla a dgalatrog@hotmail.com . Gracias.

La Nueva York merecía su propio blog

Desde hace tiempo se había convertido en una de las estrellas de nuestro sitio www.olgaydaniel.cjb.net . Por eso decidimos que era hora de que tuviera "casa propia". Porque es patrimonio de Berisso, fundamentalmente, y del mundo. ¡Bienvenidos!